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19.2.14

En tus brazos imaginarios



¿Dónde te escondes cuando no te hablo?.
Voy dando pasos de ciega
por la desierta plaza de los encantos,
y desencantada me quedo cuando no te hallo.

En las largas noches de invierno
cuando los truenos relampaguean en mi corazón,
yo me acurruco en tus brazos imaginarios
y al calor de tu pecho, brota mi latido enamorado.

¡Ah hombre que te escondes en las esquinas de mis sueños!,
asómate y arranca las ortigas de mi alma,
y pon en su lugar un rosa encarnada
para que de luz a mi pupila de fuego.

Mirando me quedo la noche,
buscando en el horizonte a ver si llegas y,
me engaño nuevamente con el velo de las estrellas,
pero mi corazón vaga en sueños
y aunque las sombras me rodean,
sigo esperando una sonrisa del sol…





13.2.14

Amanece


Amanece,
y un brillo tímido alumbra la noche
que se esfuma en el horizonte
mientras mis sueños se desperezan
dando gracias a Dios
por el regalo de otro día.
Otro día para pensar en ti
y en ese cariño que siento
en un pliegue de mi corazón
donde guardo las emociones.
Me gusta recordarte,
porque el silencio de mi vida
se vuelve una feria de alegría
donde el llanto no cabe.
Hoy, un viento suave y frío tras la ventana
me hace mirar el cielo,
que azul sonríe anunciando un buen día.

Un buen día sería si estuvieras a mi lado
para no recordarte,
sino para unir nuestros abrazos
en un solo latir de corazones,
y sentir como se rizan las pieles
en un escalofrío eterno
desafiando las nieves del invierno
mientras nuestros labios, de deseo arden,
y así, volver amar como un día amamos,
y morir con las manos enlazadas
para recorrer el camino del olvido,
allí, donde las flores nunca se marchitan
y los pájaros no cesan con sus cantos.



6.2.14

Se ha pasado el tiempo


Se ha pasado el tiempo de dibujar paisajes,
de dibujar sueños en el pasado oculto,
de acariciar los dedos del pensamientos
y decirle a la niebla que pintar el sol, quiero.

Se ha pasado el tiempo de primaveras
pobladas de sueños,
de mirar como los mirlos canta en los jardines
escondidos detrás de los setos,
de jugar al escondite con la realidad y los deseos.

Se ha pasado el tiempo de pintar colores en el espejo,
de darle besos a las nubes para que hagan de mensajero,
de arrullarse en los lunares brillantes del firmamento.

Se ha pasado el tiempo en el tiempo y,
no me has besado...