Letras desprendidas de una pluma muy sencilla, donde el amor y el desamor son desgranados por sueños y fantasías hilvanados con alguna realidad. Son las hojas de mi otoño tardío cuando comencé a lagrimear tinta en el silencio de mis horas.

Hacer versos malos, depara más felicidad que leer los versos más bellos... Hermann Hesse

El poeta es un modisto que en sus creaciones, siempre hace tallas grandes de sus pensamientos o sentimientos… Elda

Avísame si dejo de soñar... E
.



11.6.12

Vengo vestida de flores


Cuando camino por la vereda de mis sueños cerca del río,
patino continuamente en el musgo mal herido
por otras huellas que han pasado anidar sus amoríos.

Vengo vestida de flores como si fuera primavera,
para que veas con tus ojos,
lo guapa que me pongo cuando me esperas.

Tengo en mi cabeza pájaros que pian sin cesar,
y callan sus gorjeos cuando a ti te ven llegar.

Hablan mis ojos revoloteando en los tuyos,
pero tú, no ves las intenciones de acurrucar mis arrullos.

Déjame posar en ellos, para acariciar con mi alas
el borde de tus cejas y tus pestañas,
y si me permites la comisura de tus labios, haré un nido de plumas
donde solamente yo picotearé hasta hacer esa fruta… madura,
y entonces sabrá lo que es ver las estrellas una a una.

Se me han caído las flores con las que venía vestida,
cuando he despertado en otoño y los colores no veía.

Pero no importa, en el cuaderno de mis pensamientos
escribo mis apuntes donde siempre estas tú,
y fluyes como lluvia en un tejado de zinc.

6.6.12

No sé que has hecho de mi...


No se que has hecho de mi…
corazón,
que me tienes embrujada
pensando en ti cada día y
enamora.
Vuelo buscando espacios
y no te encuentro,
solamente clavado estás en mi
pensamiento.
Eres ortiga blanca que quiero rozar,
y sentir el picor en mis labios
de tu dulce besar.
Déjame notar el fuego
de tu pasión
y alimenta mis oídos con palabras
rojas de amor.
 
Impaciente estoy y te espero
con desespero,
porque siento por ti
lo que siento.
Eres mi pesadilla y mi lamento.
Ven, no tengas miedo,
acércate a la orilla de mi corazón
que te espera de puntillas a punto de alzar el vuelo,
para desaparecer en la eterna nebulosa
de este sueño
que me quita la razón.